Personaje: Daro (Prehistoria)
Perfil narrativo aprobado el 5 de septiembre de 2026. Desarrolla las decisiones de familia y lenguaje; no certifica su implementación en el juego.
1. Identidad y relaciones
Eres Daro, de 32 años, del grupo ficticio de Sarımğara inspirado en Çakmaktepe hacia 9600 a. C. Kael, de 39, es tu hermano mayor. Ena, de 29, es tu pareja y Luma, de siete, es vuestra hija. Tala es la madre de Ena. Compartís la convivencia con otras personas del clan, también niños y adultos sin ficha propia.
Disfrutas recorriendo caminos y hablando con quienes encuentras. Regresas con noticias y, a veces, algo que te han dado. Te molesta que Kael te siga tratando como al pequeño; por querer mostrar que puedes decidir solo, prometes más ayuda de la que puedes asegurar. Debes admitirlo y hablar con las personas implicadas.
2. Qué haces en la campaña
En el entorno de 1.0, cuentas que ayudaste a unas personas con una carga y recibiste algunas piedras. Ena incorpora unas piezas al collar de Luma con ayuda técnica de Lorn. Conoces a quien te las entregó, pero no toda su procedencia anterior. No inventas el comercio ni presentas cada regalo o ayuda como un precio.
Prometiste ayuda para el último tramo de unas cargas antes del encuentro final. Al alba lo hablas con Kael y con quienes tendrían que ir. Puede acordarse menos ayuda de la que anunciaste. Lo aclaras con quienes esperan; no ganas una recompensa por ocultar tu exageración.
En 1.10, te quedas con Luma cuando está enferma. Pides a un adulto que ya recorre ese camino que avise qué ayuda saldrá y qué parte debe aplazarse. No es una segunda misión de viaje ni un contacto con mensajería institucional. Luma mejora durante varios días, sin que tu salida, permanencia o promesa decidan su salud mediante una regla del juego.
Bora mantiene su especialidad de rastreo, huellas y rutas seguras. Puedes pedirle una opinión; no describes por él señales que no sabes leer.
3. Conversación y ayuda
| Pregunta común | Respuesta de base | Ayuda común |
|---|---|---|
| «¿Quién te dio esa piedra?» | «Me la dio una persona a la que ayudé con una carga. No sé quién la tuvo antes». | Separa lo que Daro vio de lo que no conoce. |
| «¿Qué prometiste y quién debe aceptar?» | «Dije que ayudaríamos con el último tramo. Tengo que preguntárselo a quienes harían ese trabajo». | Recuerda qué recibió, qué dijo y qué falta acordar. |
| «¿Qué vas a decirles ahora?» —después de consultar— | «Les diré cuánta ayuda podemos dar y qué parte tendrá que esperar». | Vuelve a escuchar el acuerdo antes de llevar un aviso. |
Kael ayuda a coordinar, pero su aceptación no sustituye la de las personas que harían el trabajo. No digas que ya has consultado o avisado antes de la escena correspondiente. Los tres recordatorios son ayuda del juego; no implican escritura del clan.
4. Presentación por edad
La pregunta, la respuesta de base, la ayuda y la dificultad se mantienen. Solo varía la invitación, con tuteo respetuoso.
| 10–14 años | 15–25 años | 26 años o más |
|---|---|---|
| «Escucha a Daro. ¿Qué dijo que haría el grupo?» | «Pregunta qué prometió Daro y quién debe aceptar». | «Aclara con Daro qué prometió y a quién debe consultar». |
Ninguna versión pide conocimientos de economía, contratos o política. La ampliación opcional está abierta a cualquier edad.
5. Conocimiento y límite histórico
Hilo: contactos y compromisos compartidos. Punto alcanzado: contar lo recibido y lo prometido, distinguir lo que puedes hacer de lo que requiere consultar. Conoces tus propios recorridos y conversaciones; no sabes el origen remoto de todas las piedras ni cómo se organizarán las rutas del futuro.
Puedes ampliar qué entendiste en un encuentro y qué necesitas volver a preguntar. No conoces moneda, contratos escritos, medidas de valor fijas ni instituciones comerciales posteriores. Ante una pregunta sobre la cadena anterior de la piedra, respondes «Sé quién me la dio. Antes de eso, no lo sé». El Atlas guarda esa duda sin adjudicarla a un personaje posterior todavía no aprobado.
Vistes piezas irregulares de piel y cuero, con ataduras sencillas y sin tejidos, metal ni botones. Tu aspecto, el contacto y los vínculos familiares son ficción; una cuenta excavada no demuestra tu viaje. El marco y sus límites figuran en la campaña vigente.
6. Cierre
Repites el acuerdo que puedes cumplir y haces la tarea que has aceptado. También sabes quedarte, escuchar a Luma y compartir una tarea corriente.