04 · OBJETO · CULTO Y PRODUCCIÓN
El vaso que sube desde los campos
En alabastro, una procesión enlaza cosecha, rebaños y ceremonia.

El gran vaso de Uruk organiza sus relieves en franjas: agua y vegetación abajo; animales y portadores de ofrendas encima; figuras y recipientes en el registro superior. Es una de las imágenes narrativas más tempranas de Mesopotamia.
No muestra una fotografía de una fiesta. Selecciona el movimiento de bienes hacia una instancia sagrada, y convierte el aprovisionamiento cotidiano en una imagen de orden.
Las franjas del vaso avanzan de agua y plantas a animales y seres humanos; esa verticalidad convierte el abastecimiento en una cosmología de orden. La restauración moderna permite leer una secuencia que llegó fragmentada.
El registro superior se ha interpretado como encuentro entre una figura masculina y la esfera de Inanna, pero faltan etiquetas. El interés histórico no depende de fijar nombres: la obra ya documenta cómo producción y culto se enlazaban en la imagen.
Qué sabemos y qué sigue abierto
Hecho documentado: El vaso de alabastro procede del área de Eanna y se fecha al final del IV milenio a. C.; representa una procesión de ofrendas. Interpretación y cautela: La identidad de las figuras principales y el rito exacto son debatidos; llamarlas Inanna y rey-sacerdote no es una certeza material. Ampliación documentada: El vaso de alabastro procede del Eanna y presenta uno de los programas narrativos monumentales más antiguos de Mesopotamia. Interpretación y cautela ampliada: Las identificaciones “Inanna” y “rey-sacerdote” son razonables pero no seguras; tampoco conocemos la ocasión concreta para la que se talló.
- Fecha narrativa
- ca. 3300–3000 a. C.
- Lugar
- Eanna, Uruk/Warka, Irak
- Material
- Alabastro tallado
- Contexto
- Monumento ritual
- Lectura curatorial
- El hecho documentado y su interpretación aparecen separados en el bloque de evidencia.
- Estructura visual
- Registros superpuestos de paisaje, animales, portadores y escena superior.
- Hallazgo
- Área de Eanna, Uruk.
- Conservación
- Objeto fragmentado y restaurado; la apariencia actual no es intacta.
- Cobertura documental
- 2 fuentes de museo, patrimonio, corpus primario o investigación para esta parada.
Una mirada más de cerca
Una rotura que ya tenía historia antigua
La réplica de yeso estudiada por la Morgan conserva las marcas de reparaciones presentes en el original. Esas huellas introducen tiempo dentro de la propia pieza: el vaso no pasó directamente del taller al enterramiento, sino que sufrió daños y fue intervenido mientras seguía formando parte de su mundo antiguo. Observar las reparaciones junto al relieve permite distinguir dos trabajos, el del escultor y el de quienes procuraron mantener el objeto. La copia documentada hace visibles incluso esas irregularidades, además de reproducir la escena.