Sumeria · Dinástico Arcaico I–II
Un adorante ante la divinidad
Manos juntas y ojos muy abiertos en una figura de menos de treinta centímetros.

La figura sostiene una postura de atención, con las manos unidas y la mirada destacada mediante incrustaciones. Sus ojos no proceden solo de tallar una piedra: el escultor combinó materiales para hacerlos visibles.
El museo la interpreta como un adorante, una presencia dedicada ante la divinidad. No conocemos un nombre que permita convertirla en un rey concreto. Su pequeña escala recuerda que la religión también se expresaba mediante objetos que cabían cerca de una persona, no únicamente en grandes edificios.
Qué sabemos y qué sigue abierto
Estatua votiva de 29,5 cm. La atribución del templo a Abu es posible, no segura; tampoco se identifica esta figura como retrato probado de un dios.
- Fecha de la pieza
- Hacia 2900–2600 a. C.
- Cultura y periodo
- Sumeria · Dinástico Arcaico I–II
- Procedencia
- Templo Cuadrado de Eshnunna / Tell Asmar, Irak
- Material
- Alabastro yesoso, concha, caliza negra y betún
- Inventario
- 40.156
Una mirada más de cerca
Permanecer ante un dios sin estar allí
Según la interpretación del Met, la estatua debía orar continuamente en nombre de la persona representada. No era simplemente un recuerdo de una visita: su presencia material prolongaba la del dedicante dentro del templo. El museo sitúa esa idea en un mundo donde también las imágenes divinas podían entenderse como presencias efectivas. Conviene distinguir las funciones: esta figura representa a un adorante, no una estatua de culto identificada de manera segura con el dios del santuario.
Dónde se conserva
The Metropolitan Museum of Art, Nueva York · Institución que conserva la pieza; consulta con el museo su disponibilidad para visita.