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TRACEKEEPERS

This original record is in Spanish. Its reviewed English translation is not available yet.

02 · PAISAJE CULTURAL · BOTSUANA

Un paisaje compartido y reocupado

Más de 4.500 pinturas no forman una única época ni una sola voz.

Colina de Tsodilo, Botsuana, fotografiada por Joachim Huber en 2007; cuarcita y vegetación, sin personas visibles.
TSODILO · FOTOGRAFÍA DE 2007 · PAISAJE Y PATRIMONIO VIVO Fotografía real e intacta de Tsodilo, tomada en 2007. Documenta el paisaje del lugar; no reconstruye una época antigua ni atribuye sus pinturas a una sola comunidad. Joachim Huber CC BY-SA 2.0 Procedencia de la imagen

Tsodilo reúne ocupaciones prolongadas y miles de pinturas dentro de un área relativamente compacta.

Es un lugar sagrado para comunidades san y hambukushu; la autoridad viva no permite atribuir cada imagen a la misma población o fecha.

UNESCO describe una concentración de más de 4.500 pinturas, además de vestigios de ocupación prolongada. Paneles diferentes pertenecen a momentos, técnicas y autores distintos.

Tsodilo sigue integrado en memorias y prácticas locales san y hambukushu. La protección patrimonial debe incluir esas relaciones vivas y no limitarse a contar imágenes.

Qué sabemos y qué sigue abierto

Paisaje, número aproximado de pinturas y usos comunitarios están documentados. Autoría y cronología individual varían.

Fecha narrativa
Ocupación de larga duración · patrimonio vivo
Lugar
Tsodilo · Botsuana
Material
Abrigos, pintura y paisaje
Contexto
Paisaje compartido
Lectura curatorial
El hecho documentado y su interpretación aparecen separados en el bloque de evidencia.
Corpus
Más de 4.500 pinturas registradas
Autoridad viva
Comunidades san y hambukushu
Cobertura documental
2 fuentes de museo, patrimonio, corpus primario o investigación para esta parada.

Una mirada más de cerca

Cuarcita, dunas y un lago desaparecido

Las colinas de Tsodilo emergen entre antiguas dunas al este y el lecho de un lago fósil al oeste. Su cuarcita, resistente a la erosión, ayudó a conservar abrigos y superficies pintadas. Esta combinación de relieve y sedimentos permite estudiar cambios ambientales junto a las actividades humanas. La secuencia arqueológica abarca al menos cien mil años, pero contiene interrupciones: no describe una residencia continua. Observar el terreno alrededor de los paneles permite entender por qué el lugar atrajo visitas sucesivas y ofreció recursos en paisajes que también cambiaban.

Fuentes y referencias

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