ADORNO FUNERARIO · NEOLÍTICO PRECERÁMICO B
Más de dos mil quinientas cuentas para una infancia
Diez hileras, seis metros de cordaje y una memoria hecha materia.

En 2018, bajo el suelo de una vivienda de Ba‘ja, apareció una tumba de cista. En ella habían depositado en posición fetal a una criatura de unos ocho años. Sobre el pecho y el cuello quedaron más de 2.500 cuentas, un cierre de hematita y un anillo de madreperla finamente grabado. El proyecto arqueológico la presenta hoy con el apodo «Jamila»: no es un nombre conservado del Neolítico.
Las fibras desaparecieron, pero la posición de las cuentas, sus desgastes y sus dimensiones permitieron proponer un collar de diez hileras, de hasta 30 × 30 centímetros y unos seis metros de cordaje. Calcita roja, hematita, turquesa, conchas del mar Rojo y dos cuentas de ámbar fósil conectaban aquel poblado oculto entre gargantas con un mundo mucho más amplio.
Qué sabemos y qué sigue abierto
La tumba, la distribución de las cuentas y los materiales están documentados; el enfilado visible es una reconstrucción científica entre varias posibilidades. El sexo femenino se considera probable, pero no pudo confirmarse, y el collar no demuestra por sí solo rango, religión ni la identidad de la criatura.
- Fecha
- ≈7250–7000 a. C.
- Lugar
- Tumba CG7 · Ba‘ja, sur de Jordania
- Persona
- Criatura de ≈8 años · sexo probable, no confirmado
- Composición
- >2.500 cuentas · diez hileras · anillo de madreperla
- Materiales
- Calcita, hematita, turquesa, conchas y ámbar fósil
- Exposición
- Reconstrucción en el Petra Museum desde 2021
Imagen documental de referencia

FOTOGRAFÍA DEL MONTAJE CIENTÍFICO · A. Burkhardt (foto); Alarashi et al. / Ba'ja Neolithic Project · CC BY 4.0 · La fotografía muestra un montaje científico moderno con componentes originales, cordaje moderno y sustitutos negros identificados; no un collar neolítico intacto. · A. Burkhardt (foto); Alarashi et al. / Ba'ja Neolithic Project · CC BY 4.0
Fuente de la imagen originalUna mirada más de cerca
El desgaste permite reconstruir una tensión desaparecida
Los bordes redondeados y las perforaciones ensanchadas del cierre ayudan a proponer por dónde tiraban los cordones. El estudio examinó microscópicamente 440 elementos para comparar fabricación y uso, además de las alineaciones registradas en la excavación. No se enfiló el collar solo por simetría o gusto moderno: las piezas conservan restricciones sobre cómo pudieron tocarse y colgar. Aun así, las fibras perdidas dejan alternativas. La reconstrucción es una explicación razonada de las relaciones entre cuentas, no el descubrimiento de un hilo neolítico intacto.
Dónde se conserva
Petra Museum · Reconstrucción museográfica del collar con las cuentas documentadas de CG7, inaugurada en 2021.