NEOLÍTICO FINAL · ≈4000–3800 CAL A. C.
Treinta y dos huesos trabajados alrededor de una tumba colectiva
El nombre «ídolo» clasifica una forma; no identifica una divinidad.

La tumba-calero de El Miradero conservó treinta y dos piezas, la mayoría realizadas sobre tibias de oveja o cabra. Once se asociaron al individuo adulto número 7; incisiones geométricas y a veces antropomorfas transformaron huesos animales en objetos cuidadosamente diferenciados.
Pudieron relacionarse con identidad, memoria, rango, ofrenda o acciones hoy perdidas. No sabemos que fueran diosas, espátulas de uso cotidiano, instrumentos psicoactivos o emblemas de prestigio.
Qué sabemos y qué sigue abierto
Número, soporte, incisiones y asociaciones funerarias están documentados. Función, género representado y contenido religioso son interpretaciones.
- Fecha
- ≈4000–3800 cal a. C.
- Lugar
- El Miradero · Villanueva de los Caballeros, Valladolid
- Conjunto
- 32 piezas · 11 asociadas al individuo 7
- Soporte
- Mayormente tibias de ovicaprinos · tipo ≈20 × 3 cm
Una mirada más de cerca
El ajuar no estaba repartido de forma uniforme
La revisión de El Miradero describe junto al individuo número siete, además de las espátulas, hojas y geométricos de sílex, hachas pulimentadas y un collar con más de cuatro mil cuentas de pizarra. La proximidad de otro enterramiento alterado obliga a discutir algunas asociaciones. Aun así, el conjunto invita a dejar de imaginar una tumba colectiva como prueba automática de igualdad: compartir un espacio funerario no implica recibir los mismos objetos. Registrar cada posición permite formular esa pregunta sin convertir una acumulación de piezas en un cargo político conocido.