PERSONAJE HISTÓRICO · QUIÉN ESCRIBIÓ ESTAS HISTORIAS
Diodoro de Sicilia · historiador griego
Biblioteca histórica · proyecto de cuarenta libros

Diodoro quiso reunir historias dispersas en una obra que un lector pudiera consultar sin perseguir muchos libros distintos. Su Biblioteca histórica conserva noticias de autores cuyos escritos se han perdido.
Nació en Sicilia y escribió en griego. No es un personaje egipcio por haber descrito Egipto, ni íbero por transmitir noticias sobre Iberia. Leerlo supone distinguir su trabajo de recopilación de los episodios que afirma haber presenciado.
Qué sabemos y qué sigue abierto
Sus fuentes tienen calidades y perspectivas diferentes. Conservar una noticia perdida no prueba que cada detalle sea cierto ni que él lo comprobara personalmente.
- Cronología
- Siglo I a. C. · nacimiento y muerte inciertos
- Lugar y trayectoria
- Agirio, Sicilia
- Obra
- Biblioteca histórica · proyecto de cuarenta libros
- Contexto
- Historiador griego
Grabado del siglo XIX, fechado en 1817 por la ficha. No se conoce como un retrato tomado del natural del historiador antiguo.
Imagen documental de referencia

Documento visual conservado · Grabado del siglo XIX, fechado en 1817 por la ficha. No se conoce como un retrato tomado del natural del historiador antiguo. Grabado documental a resolución nativa de 777 × 949 px; detalle limitado al ampliar, sin inventar detalle ni aumentar artificialmente la resolución. · Carlo Biondi, grabador · obra editorial de Giuseppe Emanuele Ortolani · Dominio público
Fuente de la imagen originalUna mirada más de cerca
Conservar no es copiar sin cambios
La Biblioteca histórica es importante porque transmite relatos de obras que ya no podemos leer completas. El estudio de Ernst Badian muestra la necesidad de valorar esa información atendiendo a las fuentes y a su transmisión. Diodoro seleccionó y ordenó materiales: no todos proceden de observaciones suyas ni tienen la misma fiabilidad.
El trabajo que describe en su prólogo
En I.4 dice que dedicó treinta años a la obra y que residir en Roma le facilitó materiales. También menciona su conocimiento del latín, relacionado con el trato con romanos en Sicilia. Son declaraciones útiles sobre su método, aunque no un registro independiente que permita comprobar cada consulta y cada desplazamiento.
Un episodio que atribuye a su propia vista
En I.83.8–9 narra el ataque de una multitud contra un romano que había matado accidentalmente un gato. Diodoro insiste en que fue testigo. El museo mantiene esa atribución: conocemos lo que él afirma haber visto. Un episodio violento no describe el comportamiento de todos los egipcios ni convierte un estereotipo en una explicación histórica.