CERÁMICA PINTADA · EDETA
Doce combatientes rodean una vasija
La guerra fue narrada como ritmo, desfile y memoria colectiva.

Seis jinetes y seis infantes recorren el friso con lanzas, falcatas y escudos. La composición aprovecha la superficie curva: el relato no tiene un único frente y obliga al espectador a girar el vaso o caminar a su alrededor.
No sabemos si representa una batalla, un desfile, un rito o una historia heroica concreta. Sí sabemos que las armas y vestidos fueron seleccionados para que la audiencia reconociera posiciones y acciones. La cerámica era un medio narrativo de alto nivel.
Qué sabemos y qué sigue abierto
Hecho documentado: el friso, sus figuras y su armamento pueden describirse con precisión sobre la pieza conservada. Interpretación y cautela: convertirlo en crónica de un combate real o retrato de individuos identificables excede la evidencia.
- Fecha narrativa
- Siglos III–II a. C.
- Lugar
- Tossal de Sant Miquel / Edeta, Llíria (Valencia)
- Material
- Cerámica ibérica pintada
- Contexto
- Vaso figurado de producción edetana
- Clasificación
- Colección ibérica o recurso interpretativo explícito
- Referencia visual
- Museu de Prehistòria de València · Vaso de los Guerreros, vitrina 96
- En esta agrupación
- Representación de combatientes en una vasija; no es una pieza de armamento.
Una mirada más de cerca
El nombre de la pieza también tiene historia
El diario de excavación del 19 de agosto de 1934 registra los primeros fragmentos y una comparación inmediata con los guerreros de Micenas. La monografía del museo sigue cómo aquella impresión y la denominación Combate de los Guerreros con Coraza fueron modelando su recepción. Un título moderno puede orientar la mirada hacia una batalla antes de examinar el friso. Por eso conviene conservar la historia del hallazgo sin confundir la comparación del excavador con una conexión directa entre ambos vasos, separados por contextos y cronologías distintos.