CONEXIÓN, NO PIEZA IBÉRICA · CONEXIÓN · CELTIBERIA Y LANCIA
El jinete lleva una cabeza bajo el caballo
Una joya guerrera viajó hasta una ciudad astur y después romana.

La fíbula de bronce representa un caballo y un jinete fabricado por separado y soldado. Bajo la cabeza del animal aparece una cabeza humana cortada, motivo relacionado con victoria, prestigio y memoria guerrera.
Su hallazgo en Lancia no convierte automáticamente la pieza en astur ni la ciudad en celtíbera. El objeto pudo viajar, cambiar de dueño o sobrevivir a transformaciones del asentamiento. La procedencia es el comienzo de la pregunta, no su respuesta completa.
Qué sabemos y qué sigue abierto
Hecho documentado: material, técnica, dimensiones e iconografía constan en el catálogo MAN 22925. Interpretación y cautela: la cabeza como enemigo vencido y la pertenencia a una élite son lecturas comparativas; el propio catálogo conserva reservas sobre la procedencia exacta de Lancia.
- Fecha narrativa
- ≈300–100 a. C.
- Lugar
- Lancia, Villasabariego (León)
- Material
- Bronce fundido y soldado · 9,2 × 7,4 cm
- Contexto
- Fíbula celtibérica hallada en ciudad astur/romana
- Clasificación
- Conexión comparativa · no debe presentarse como pieza ibérica
- Referencia visual
- CER.ES · fotografía de catálogo MAN 22925
Imagen documental de referencia

FOTOGRAFÍA ORIGINAL · Luis García (Zaqarbal) · CC BY-SA 3.0 · Fotografía documental sin retoque semántico. Conserva el estado y los detalles visibles de la pieza de referencia. · Luis García (Zaqarbal) · CC BY-SA 3.0
Fuente de la imagen originalUna mirada más de cerca
Un adorno que también producía sonido
El cuerpo del caballo lleva círculos concéntricos estampados, pero no toda su decoración estaba inmóvil. De la crin y de la cola cuelgan pequeñas anillas que podían sonar al desplazarse la persona que vestía el broche. Hoy faltan el resorte y la aguja, partes necesarias para sujetar la tela. La historia moderna también está documentada: perteneció a Juan Bautista Crooke, conde de Valencia de Don Juan, pasó a Antonio Vives y este lo vendió al Museo Arqueológico Nacional en 1913. Son etapas conocidas del coleccionismo, distintas de su recorrido antiguo.