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TRACEKEEPERS

This original record is in Spanish. Its reviewed English translation is not available yet.

NECRÓPOLIS · CABEZO LUCERO

Una imagen destruida dentro de un paisaje funerario

Primero fue prestigio; después alguien convirtió la escultura en fragmentos.

La Dama de Cabezo Lucero (s. IV a.C.)
FOTOGRAFÍA DEL ORIGINAL · Own work · CC BY-SA 4.0 Fotografía documental del original o del yacimiento exacto. José Luis Filpo Cabana CC BY-SA 4.0 Procedencia de la imagen

La necrópolis permite reconstruir una secuencia de muerte: traslado, pira, recogida y selección de huesos, urna, ajuar y monumentos con animales protectores. No todos los pasos se repitieron de forma idéntica en todas las tumbas, pero el paisaje arqueológico hace visible el trabajo colectivo del funeral.

La Dama apareció en numerosos fragmentos excavados en 1987. Había sido destruida en época ibérica y algunas esculturas rotas del yacimiento fueron reutilizadas como calzos de urnas, una biografía material que habla de cambios de memoria y autoridad.

La restauración moderna une grupos de fragmentos compatibles, aunque la parte posterior incompleta impide asegurar que tuviera cavidad funeraria.

Qué sabemos y qué sigue abierto

Hecho documentado: procedencia, datación, fragmentación antigua y restauración de la escultura. Interpretación y cautela: identidad, condición divina o aristocrática y función funeraria exacta no están cerradas.

Fecha narrativa
Finales del siglo V–inicios del IV a. C.
Lugar
Necrópolis de Cabezo Lucero, Guardamar del Segura (Alicante)
Material
Piedra arenisca
Contexto
Escultura funeraria destruida y reconstruida
Clasificación
Colección ibérica o recurso interpretativo explícito
Referencia visual
Fotografía frontal y fragmentos originales en el catálogo del MARQ

Una mirada más de cerca

Dos grupos de fragmentos sostienen una restitución

El MARQ explica que la cabeza y el conjunto de collares no llegan a tocarse en la reconstrucción. Su asociación se apoya en la semejanza de piedra, talla y lugar de hallazgo. Es un buen ejemplo de cómo se argumenta una restitución sin ocultar las pérdidas. La escultura distingue colgantes en forma de lengüeta y cuentas de varias formas, interpretados como modelos de metal y pasta vítrea. No vemos esas materias originales, sino su traducción a la arenisca. La reconstrucción permite leer el aderezo, pero no recupera automáticamente toda la postura del cuerpo.

Fuentes y referencias

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