07 · RITUAL · METAL PRECIOSO
Beber de un dios modelado en plata
Una vasija zoomorfa podía pertenecer ritualmente a la divinidad, no al invitado.

Este vaso de plata termina en la cabeza y el pecho de un ciervo. En su borde, una escena repujada reúne divinidades, ofrenda líquida, pan o instrumento y participantes ante un brasero.
Los inventarios hititas mencionan recipientes animales asignados a dioses. La escena permite reconstruir gestos de libación, pero no identificar con certeza a todos los personajes ni afirmar que el objeto conservado salió de un templo concreto.
El cuerpo del ciervo se ensambló con al menos una docena de láminas de plata martillada y recibió oro e incrustaciones hoy perdidas. El friso conserva divinidades, ofrenda, brasero y participantes alrededor del borde.
No hay orificio de vertido en el pecho y la procedencia arqueológica exacta es desconocida, por lo que «rhyton de templo» sería una etiqueta excesiva. Incluso el sexo de una figura y algunos objetos del friso siguen discutidos.
Qué sabemos y qué sigue abierto
Hecho documentado: plata martillada, incrustación de oro, friso ritual y datación imperial son observables. Interpretación y cautela: la divinidad protectora asociada al ciervo es una identificación sólida pero no todos los signos y participantes tienen lectura unánime; la procedencia arqueológica exacta es desconocida.
- Fecha narrativa
- Siglos XIV–XIII a. C.
- Lugar
- Anatolia central; procedencia exacta no documentada
- Material
- Plata martillada y repujada · incrustación de oro
- Contexto
- Vaso zoomorfo de culto o don regio
- Lectura curatorial
- El hecho documentado y su interpretación aparecen separados en el bloque de evidencia.
- Fecha
- Siglos XIV–XIII a. C.
- Lugar
- Anatolia central; procedencia exacta no documentada
- Soporte
- Plata martillada y repujada · incrustación de oro
- Cobertura documental
- 2 fuentes de museo, patrimonio, corpus primario o investigación para esta parada.
Una mirada más de cerca
Los pequeños signos pueden señalar a una dedicante
El estudio de van den Hout propone que las inscripciones del vaso no nombran solamente divinidades. Una expresión interpretada como «hija del país» tiene paralelos aplicados a mujeres de la realeza y podría identificar a la dedicante. Su nombre y el territorio no están resueltos. Situar esa inscripción junto a los dioses habría asociado a la mujer con la acción de ofrenda, incluso sin representarla inequívocamente. Es una propuesta epigráfica argumentada, no una identificación del vaso como propiedad segura de una reina conocida.