03 · TABLILLAS · MEMORIA DEL MUNDO
Veinticinco mil fragmentos para gobernar un mundo plurilingüe
Tratados, recetas rituales y cartas sobrevivieron porque el incendio coció parte de la arcilla.

En Hattusa aparecieron decenas de miles de tablillas y fragmentos cuneiformes. Registran leyes, juramentos, fiestas, correspondencia, medicina, adivinación y traducciones en varias lenguas del reino y sus vecinos.
No era una biblioteca pública ni un archivo único perfectamente ordenado. Los lotes proceden de edificios y momentos distintos; reconstruir una obra exige unir fragmentos dispersos y reconocer manos, duplicados y copias.
El registro de UNESCO reúne cerca de veinticinco mil tablillas y fragmentos con leyes, tratados, rituales, cartas y textos en varias lenguas. Ese volumen procede de depósitos institucionales distintos y de campañas de excavación acumuladas.
Un incendio pudo cocer accidentalmente parte de la arcilla, pero no convirtió el conjunto en una biblioteca unitaria. Reconstruir un texto requiere unir fragmentos, distinguir copias y aceptar huecos que ninguna traducción puede rellenar.
Qué sabemos y qué sigue abierto
Hecho documentado: UNESCO registró una colección cercana a 25.000 tablillas y fragmentos de Boğazköy; campañas posteriores elevan el total arqueológico conocido. Interpretación y cautela: llamarlo una sola biblioteca simplifica depósitos administrativos y rituales diferentes.
- Fecha narrativa
- Sobre todo siglos XVII–XIII a. C.
- Lugar
- Hattusa/Boğazköy; colecciones en Ankara e Estambul
- Material
- Arcilla inscrita con cálamo · sellos
- Contexto
- Archivos palaciales, templarios y administrativos
- Lectura curatorial
- El hecho documentado y su interpretación aparecen separados en el bloque de evidencia.
- Fecha
- Sobre todo siglos XVII–XIII a. C.
- Lugar
- Hattusa/Boğazköy; colecciones en Ankara e Estambul
- Soporte
- Arcilla inscrita con cálamo · sellos
- Cobertura documental
- 2 fuentes de museo, patrimonio, corpus primario o investigación para esta parada.
Una mirada más de cerca
Reconocer los signos no bastaba para comprenderlos
Cuando aparecieron las tablillas de Hattusa, la escritura cuneiforme ya se podía leer, pero buena parte de los textos empleaba una lengua todavía desconocida. El trabajo de Hrozný y de investigadores posteriores permitió identificar y desarrollar la gramática hitita. El Chicago Hittite Dictionary organiza después las palabras a partir de sus usos en el corpus, no como una simple lista de equivalencias. Esta historia muestra dos problemas distintos: asignar valores a los signos y comprender qué significan palabras y frases dentro de una lengua.